Una vez en París, nos dirijimos a la plaza de la Bastille, lugar donde se concentraron los indignados y fueron reprimidos por la policia. No muy lejos un cajero estaba intervernido por pintadas referentes al movimiento de “Les indignés”.
Todo el día los pasamos en tren hasta llegar a última hora de la tarde a Bruselas, donde nos recibió nuestro contacto en la ciudad. Seguidamente marchamos a un encuentro informal con miembros de No Border Camp.
Del intercambio de pareceres, nos comentaron que la situación en Bélgica respecto a los indignados es diferente a España. Por un lado en Bruselas los campamentos no representaban las mismas demandas que en España, y por el otro, en ellos participaron personas no relacionadas con el movimiento (colectivos en situación de exclusión social) y esto provocó la desatención de la ciudadania.
Nos comentaron también que la situación en España es más crítica y por ello en Bruselas todavía permanece en proceso de despertar y mobilizarse.
Para el día 29 asistiremos a la reunión de la European Citizen Initiative en el Parlamento Europeo y por la tarde a las asambleas de barrio en Ixelles-sud y en la calle Stalingrad del centro de Bruselas.


















