Nos despertamos con el arrullo del punk anarquista de uno de los tres miembros de la CNT-66 que viven en la escuela. Como siempre, A se despertó antes, ganado por ello una mañana interesante y un montón de café, pero nada de internet :S Por la mañana ya no quedaban signos de la fiesta del día anterior, habían lavado todo y la mesa estaba limpia. La pequeña familia desayunaba en el patio. A. estuvo un rato tratando de conseguir internet para la escuela, con resultados infructuosos. Mientras tanto mejoraba su francés gracias a las ganas de comunicarse que tenían todos por la mañana, y dio un repaso a la pila interminable de correo electrónico mientras maldecía una vez más la capacidad de dormir en cualquier situación de D. y comía la cabeza a los franceses de lo importante que era el software libre. Tarea difícil cuando se tiene en cuenta que uno de ellos no sólo no tenía ordenador, sino que ni siquiera tenía dirección de correo electrónico. Pero al final como casi siempre los primitivistas y los veganos aceptan el software libre con más facilidad que los geeks acostumbrados al software privativo.
La tarde se pasó intentando infructuosamente conseguir crédito para el teléfono y esperando a la señora Isabelle para hacerle una entrevista. Una pena que al final no vino, hubiera sido un puntazo para la Radio Indignada. Cuando ya era claro que no vendría comenzaron a llegar los otros compis de la CNT para hacer el pasacalles llamando a la AG (asamblea general) del día siguiente, cuando llegarían los indignados a Perpignan.

















